Facts, not fiction
Calendar
July 2017
MTWTFSS
« Jun  
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31 
We run various sites in defense of human rights and need support to pay for more powerful servers. Thank you.
Archives

La oficial «Yuli»
Uno de los aportes del castrismo, quizá, será conseguir la incorporación
a nuestra lengua del femenino de esbirro
Félix Luis Viera, Miami | 01/07/2017 1:20 pm

En estas mismas páginas hemos afirmado, ejemplos mediante, que ningún
régimen que los haya requerido, ha necesitado importar esbirros.
Son productos nacionales. Veamos en las dictaduras de Argentina, ,
la cubana de 1952-1959, entre otras.
Uno de los aportes del castrismo, quizá, será conseguir la incorporación
a nuestra lengua del femenino de esbirro. Hasta ahora, la RAE solo
reconoce el masculino, como:
Esbirro: “Hombre que ejecuta las órdenes de una autoridad, especialmente
si para ello debe emplear la .
4. m. despect. Secuaz a sueldo o movido por interés.”
Ya ven, lo más probable será que las noticias sobre Cuba estén llegando
a la Academia, y así esta finalmente se verá forzada a agregar, ¿por qué
no?, el término “esbirra”.
De este modo, la Revolución cubana podrá sumar otro logro a su ya larga
cosecha a lo largo de 58 años.
Se trata de la oficial Yuli, de la Pene R de Cárdenas.
Ella, el pasado miércoles le hizo saber a la Dama de Blanco Leticia
Ramos Herrería una amenaza muy seria: “’No voy a parar hasta matarte”.
Hasta ahora, la Yuli ha golpeado a Leticia Ramos a razón de una tanda
por año, desde 2013 hasta el presente 2017.
Bueno, ya lo sabemos: hay personas que cumplen las órdenes mejor que
otras. De manera que llegado el momento de las aclaraciones —¿llegará?—,
la compañera Yuli —entonces habrá de declararse, no lo duden,
“excompañera”— expresará durante su autoalegato que ella cumplía
órdenes; y las cumplía perfectamente bien, agregará. “Solo eso, nada más
que eso”, enfatizará.
[Deberíamos considerar, en mi opinión, que los esbirros —y ahora
también, las esbirras— no se expresan solo mediante el músculo, la
fuerza bruta. También los hay y las hay que trabajan con su intelecto
para sojuzgar al prójimo. Es decir, manipulan ideas, proyectos, hechos
históricos, etcétera, con tal de que la sociedad víctima del poder que
representan, no vea la luz. No pueda o no sepa apreciar la verdad. Por
lo general, este tipo de esbirro-rra, según su ámbito, resulta también
un eficiente censor.]
Ha expresado la Dama de Blanco Leticia Ramos que la oficial Yuli, en la
mañana del pasado miércoles “Me dio varios manotazos por el hombro. (…)
me dio por el pecho un fuerte golpe que me empujó hacia atrás. Me cogió
por el moño y me llevó la cabeza al suelo donde comenzó a golpearme con
los puños cerrados. En el piso me propinó varios golpes en la espalda y
el pecho, y me quitó bastante cabello”.
Buen trabajo, Yuli. Conforme otros se venden por un diploma, un premio,
la publicación de un libro o un viaje al extranjero —a Miami, si es
posible—, digamos, tú lo haces para usufructuar ciertos haberes que hoy,
en medio de la inopia patria, reciben los miembros del ejemplar
Ministerio del Interior. Creo que tus émulos te entenderán. No hay problema.
Visto lo anterior, pienso que sí deben ser incluidas las féminas en
algunas de las alocuciones públicas, como hoy en día reclaman varias
organizaciones de mujeres.
Por ejemplo, el caso que antes citábamos de legalizar gramaticalmente el
femenino de esbirro.
Y en lo adelante, asimismo, tomar en cuenta el femenino en frases como:
“ruindad la de un hombre que golpea a otro con alevosía y ventaja”,
“canalla, miserable es ese hombre que somete a otro amparado por el
poder”, etcétera. Considerar el femenino para estas sentencias, decía.
Pero los varones —eso de “hombres” no aplica en este caso, en mi
opinión—, claro, no podían faltar en un festín como el que relatamos:
Los oficiales de la Seguridad del Estado, Manuel y José, repletos de
“júbilo revolucionario” sin dudas, contemplaban, absortos, en qué
cantidad y con cuánta calidad la oficial Yuli golpeaba a la Dama de
Blanco Leticia Ramos Herrería.
Dicho lo cual, queda en el aire la pregunta: ¿en realidad, la oficial
Yuli no parará hasta matar a su compatriota, cuyo único delito es pensar
diferente?
¿Será?
Referencia:
www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1498690160_32208.html

Source: La oficial «Yuli» – Artículos – Cuba – Cuba Encuentro –
www.cubaencuentro.com/cuba/articulos/la-oficial-yuli-329886

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *