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El efecto de negociar sin exigir
[09-10-2016 01:20:41]
Lcdo. Sergio Ramos

(www.miscelaneasdecuba.net).- Recientemente se han producidos
importantes negociaciones con vistas a sacar del estancamiento político
a varios países. En la América Latina, una fue la recién concluida entre
el gobierno de Colombia y las guerrillas de las FARC, buscando terminar
con un conflicto armado de más de 50 años y la otra entre los Estados
Unidos y Cuba para lograr un acercamiento entre esos dos países,
distanciados desde hace también, más de cinco décadas.
Indudablemente, en uno y otro caso el resultado de los acuerdos afectará
de modo particular y por separado a las partes involucradas y a sus
respectivos pueblos.

Sin , ambas negociaciones tienen algo en común y es la diferencia
de posturas a cada lado de las respectivas mesas de negociaciones. En
ambos casos, vimos una de las partes sosteniendo una posición fuerte,
exigente, rayando en la intransigencia y otra adoptando una conducta
débil, condescendiente, más dado a la complacencia con su contraparte.

Esta diferencia de posturas en sí, genera disparidad de resultados con
ventaja para el lado exigente.

Así vemos en el caso de Colombia, como las cesiones otorgadas por el
gobierno abrieron la puerta a la impunidad y la inserción forzada de
elementos guerrilleros en el gobierno, lo que provocó la reacción del
pueblo, que votó mayoritariamente por el rechazo a los acuerdos de paz.

En el caso de las negociaciones entre Cuba y , este último
optó por una posición complaciente y sin hacer hincapié en las
exigencias fundamentales. De ese modo, nada se acordó relacionado a los
que el régimen castrista viola a diario, ni tampoco ,
sobre indemnizaciones por pérdidas sufridas por ciudadanos americanos en
Cuba, entre otras.

De la forma en que se haga la paz, se estará fomentando la próxima
guerra. El resultado en extremo humillante para en el Tratado
de Versalles de 1919 para dar fin a la Primera Guerra Mundial, dio lugar
a crear el génisis del surgimiento del Nazismo y la Segunda Guerra
Mundial. La paz ha de acordarse para que sea duradera, justa y
satisfactoria para todos los involucrados y afectados, so pena de
someterla a la fragilidad que provoca el descontento.

Negociar sin firmeza en las exigencias, desde con un comportamiento en
extremo cedente, puede convertirse en rendición más que en negociación.
En el caso de Colombia el gobierno cedió en cuestiones muy sensibles que
dejan abiertas heridas y cuestionamientos muy serios dentro de una
población con sentimientos divididos entre el anhelo de justicia y el
deseo de paz. Un aspecto en este sentido, fue la concesión de impunidad
a los causantes directos de genocidios y cruentos crímenes de lesa
humanidad, a cambio de tan solo pedir perdón. En primer término, el
perdón ha de estar acompañado del arrepentimiento para que sea sincero,
sino es una burla a las víctimas. En segundo lugar, el perdón ha de
estar seguido de la justa reparación del daño, sino es injustica.

El otro tema de cuestionable en dicho acuerdo de paz, es el modo en que
los causantes del daño se les premia, permitiendo a la dirigencia de las
FARC, una forzada inserción en posiciones legislativas y
gubernamentales, que se supone sean electivas, por cuanto de la
exclusiva determinación del pueblo en las urnas. Este hecho, aparte de
violar la ley, infringe la constitución

de ese país, y otorga poder político a una ínfima minoría (las FARC
reconocieron tener unos 5,600 guerrilleros) por sobre la voluntad de las
mayorías. Premiar al criminal es faltarle el respeto a la justicia y
ahondar las heridas de las víctimas. La paz en Colombia está en vilo.

En Cuba hubo otra negociación para lograr un acercamiento y
normalización de relaciones entre éste y los Estados Unidos. Allí se
desconocieron los sufrimientos y aspiraciones de un pueblo, debido a que
los negociadores de Washington, se replegaron en sus demandas con tal de
“normalizar” a toda costa las relaciones diplomáticas entre ambos
países. De nuevo, se desconoció en los acuerdos a la víctima principal
de la tragedia cubana: El pueblo de Cuba, sometido a una sanguinaria
dictadura totalitaria por más medio siglo. Nada se exigió en términos
del respeto a los derechos humanos, ni de que se hicieran verdaderas y
limpias elecciones multipartidistas y se abriera el camino hacia la
y la democracia. Menos se dijo sobre demandas de justicia para
las víctimas de la dictadura castrista.

Mientras el régimen incrementó sus exigencias, tales como la devolución
de la base de Guantánamo y el resarcimiento multibillonario exigido a
los norteamericanos, desconociendo los daños infringidos por las
nacionalizaciones sin indemnización causadas a ciudadanos y empresas
estadounidenses, las facilidades para recibir inversiones de empresas
americanas, entre otras.

El efecto causado por dicho acuerdo, fue producir un aumento en el
afianzamiento del régimen dictatorial, y como prueba de ello es el
incremento desmedido de la represión contra los opositores; y no
solamente contra estos, sino además, los abusos contra los trabajadores
como los cuentapropistas, bici taxistas, etc. El hecho de la estampida
de cubanos buscando llegar a otras tierras es parte de los muchos
efectos negativos que está teniendo dicho acuerdo sobre el pueblo cubano.

En este caso se ignoró por completo y no se le dio ninguna participación
a la parte más afectada: El pueblo de Cuba y en consecuencia sus
intereses fueron desconocidos. Cuando una parte afectada se excluye de
las negociaciones, se incrementan los daños a la parte excluida.

Otro aspecto, es que la debilidad en la negociación en la política
internacional, estimula el avance de los países rivales en el control e
influencia sobre un país dado. Ya vemos como Rusia avanza en su
intención de volver a convertir a Cuba en su portaviones estático frente
a las costas americanas con la apertura de bases militares y de
espionaje electrónico, como en los tiempos de la URSS.

Tanto en el caso colombiano como en el caso cubano, los negociadores del
bando democrático actuaron con debilidad y negligencia, causando
acuerdos frágiles y nocivos para los más afectados en cada uno de dichos
conflictos: Sus respectivos pueblos.

Source: El efecto de negociar sin exigir – Misceláneas de Cuba –
www.miscelaneasdecuba.net/web/Article/Index/57fc22493a682e157029207c#.V_zqcuB976Q

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