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¿Por qué escasean los maestros?
ORLANDO FREIRE SANTANA | La Habana | 24 de Agosto de 2016 – 09:28 CEST.

Por estos días Ena Elsa Velázquez, ministra de Educación, visita las
provincias del país para chequear los preparativos del próximo curso
escolar 2016-2017.

En las reuniones con los dirigentes provinciales del sector se analiza
la cobertura de recursos materiales, el estado constructivo de las
escuelas, así como cualquier otro tema de interés territorial. Y casi en
la totalidad de estos encuentros aflora un asunto que les quita el sueño
a los directivos del Ministerio de Educación: el déficit de maestros y
profesores.

Se ha informado, por ejemplo, que en la provincia de Ciego de Ávila
faltan 663 maestros, mientras que en Villa Clara el déficit de docentes
asciende a más de 1.000. Si la carencia es tal en esas provincias, ¿cómo
estará la situación en territorios como La Habana y Matanzas, que
tradicionalmente han reportado las mayores escaseces de maestros y
profesores?

Cualquier deslumbrado por la propaganda castrista podría pensar que la
falta de maestros se debe a la gran cantidad de escuelas que existen en
el país, y que según se dice “han llevado la educación a todos los
rincones de la Isla”. Sin , las cifras indican otro motivo: cada
año abandonan el sector educacional más maestros que los que se gradúan
como tales. Volviendo al caso avileño: el último curso escolar graduó a
269 nuevos maestros, pero al cierre de ese período causaron baja 348
profesionales de la Educación.

En los últimos tiempos las autoridades han tomado algunas medidas en un
intento por revertir semejante éxodo. Hubo aumentos de salarios —cierto
que poco significativos ante la carestía de la vida y la doble
circulación monetaria—, aumentaron los días de vacaciones anuales, y
disminuyó la cantidad de asignaturas a impartir por cada docente.

Entonces, ¿por qué continúa la estampida de maestros y profesores?, se
preguntarían los más despistados. Habría que comenzar por el ya aludido
salario que no alcanza para vivir decorosamente, continuar con las
pésimas condiciones materiales con que muchos maestros desempeñan su
labor, y llegar hasta los casos en que el Gobierno ha sido incapaz de
garantizar un círculo infantil para los hijos de las maestras y profesoras.

Las vicisitudes estarían incompletas si no mencionamos la extrema
rigidez que encuentran los maestros en su diaria labor ante el exceso de
directivas que vienen “de arriba”. Los docentes trabajan con planes de
lección que constituyen auténticas camisas de fuerza que anulan su labor
creativa en las aulas. Para colmo, se agrega la disposición de que todos
los maestros, con independencia de la asignatura que impartan, deberán
recibir cursos de Historia de Cuba.

Por supuesto, no se piense en el sano propósito de que los docentes
conozcan con objetividad el pasado para que puedan esclarecer cualquier
duda de sus educandos. Se trata de que estén en condiciones de legitimar
el presente después de interpretar el pasado de acuerdo con los
intereses de la clase dominante.

Los que disfrutaron de la película Conducta, del director Ernesto
Daranas, vibraron de emoción cuando la maestra Carmela, interpretada por
la fallecida actriz Alina Rodríguez, pronunció una de las frases más
significativas del filme: “El día que yo no decida lo que suceda en mi
aula, hasta ese día seré maestra”.

Claro, una cosa es el cine y otra la vida real. Si eso se cumpliera
cabalmente, se quedaría Cuba sin maestros, pues el General-Presidente
tiene bien establecidas las reglas del juego para el sector educacional.
Ningún maestro puede decidir lo que suceda en su aula. Esa es una
atribución exclusiva del Ministerio de Educación y las altas esferas del
poder.

Ese es el motivo de la persistencia del monopolio estatal en la
educación. Un monopolio que no ha cedido ni a las peticiones de la
Iglesia Católica por lograr la reapertura de los colegios religiosos. No
obstante los “entendimientos” que el cardenal Jaime Ortega alcanzó con
las autoridades políticas de la nación casi al final de su mandato
arzobispal.

Source: ¿Por qué escasean los maestros? | Diario de Cuba –
www.diariodecuba.com/cuba/1472023713_24815.html

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