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La válvula que alivia la presión
GUILLERMO MARTÍNEZ

En las relaciones entre y Cuba siempre hay una constante.

Cada vez que Cuba tiene problemas económicos o políticos, la solución es
abrir la válvula de escape para dejar salir a decenas de miles de
cubanos. Eso hicieron en Camarioca durante la década del 60 al 70. Más
de 225,000 cubanos llegaron de Cuba en dos vuelos diarios.

Después vino Mariel en 1980 con Cuba dejando salir a 125,000 cubanos en
menos de seis meses. En la década de los 90 otros cuantos miles de
cubanos salieron de la isla en bote. Miles de ellos fueron interceptados
por los guardacostas americanos y fueron llevados a Guatánamo. Pero la
presión del exilio y la generosidad de los Estados Unidos facilitaron el
traslado de estos cubanos a este país.

En todos estos casos el exilio ha apoyado a los que vienen de Cuba,
subvencionando los viajes de muchos de ellos varados en otros países del
continente. La Fundación Nacional Cubana Americana pagó por el viaje de
varios cientos de cubanos que estaban alojados en un parque en Perú.

Ahora las cosas cambian. No es noticia de primera plana todos los días,
pero hay un nuevo éxodo masivo de Cuba. Ya van más de 50,000 los que han
llegado a Estados Unidos este año.

Además hay varios miles varados en Ecuador, Colombia y varios países de
América Central.

El exilio histórico ve lo que pasa y habla de otras cosas: por ejemplo
de las elecciones de Estados Unidos. En privado muchos dicen que estos
cubanos son diferentes y no se merecen la ayuda del exilio. Dicen que
eso de llegar a Estados Unidos y al año y un día volver a Cuba a ver a
algún pariente, a pasear, a buscar la forma de sacar dinero llevándole
cosas a amigos y familiares en la isla no va con los exiliados.

La realidad es que el exilio histórico, aquellos que soñamos con algún
día volver a una Cuba sin los hermanos Castro, ya ni somos tantos ni
tenemos las ganas de ayudar a nuestros hermanos. Siempre viene el
estribillo: Es que ellos son distintos.

De que son distintos no hay duda. Pero en parte son distintos porque el
presidente Barack Obama ha facilitado el viaje de los cubanos a la isla.
Él quiere que los cubanos viajen a Cuba y cree que el ejemplo del éxito
de los cubanos de aquí puede influir en los cubanos en la isla.

Y en cierto sentido el Presidente tiene la razón. Pero no como él se la
imaginaba. Los cubanos que van a Cuba, por poco que lleven o tengan,
viven mucho mejor que los que todavía viven en la isla. El mosquito de
‘Yo quiero ser como ellos’ ha picado a muchos en Cuba y ellos,
desesperados, buscan cualquier forma para llegar a la Yuma.

Este ha sido uno de los grandes fracasos de la política del presidente
Obama de mejorar las relaciones con el binomio del mal que gobierna la
isla como una finca propia.

Y es que en vez de lograr que los cubanos de allá quieran cambiar el
sistema de dentro, lo que ha logrado Obama es que los jóvenes cubanos no
quieran quedarse allá. Quieren venir a Estados Unidos de todas-todas.
Ellos no quieren trabajar por $20 al mes. Ellos prefieren venir a
Estados Unidos, donde, con el sueldo mínimo, tardan tres horas en ganar
más dinero que el que ganarían en Cuba en un mes.

Vienen en precarias balsas. También viajan a Ecuador, Colombia o
distintos países centroamericanos para ver si logran ir por tierra a la
frontera entre México y Estados Unidos y ahí presentarse como cubanos
para poder entrar legalmente a Estados Unidos bajo la generosa política
de la Ley de Ajuste Cubano.

Para el gobierno de Obama enfrentado a guerras en el Oriente y la
amenaza terrorista del Estado Islámico lo de Cuba no es cosa seria. No
importa si entran 50, 60 o 100,000 cubanos más.

Pero para Cuba el costo es enorme. Cada vez que veo una balsa llegar a
las costas de este país me fijo que de cada 15 personas 12 o 13 son
jóvenes en la edad precisa para trabajar. Hay una o dos personas mayores
y una o dos mujeres.

Alguien debe decirle al presidente Obama que su política con Cuba no
funciona. Y no por los motivos de siempre. Sencillamente hay que
explicarle que un país sin jóvenes no tiene futuro.

Periodista cubanoamericano.

Guimar123@gmail.com

Source: La válvula que alivia la presión | El Nuevo Herald –
www.elnuevoherald.com/opinion-es/opin-col-blogs/opinion-sobre-cuba/article94078182.html

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