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Obreros indios construyen en Cuba
NORA GÁMEZ TORRES
ngameztorres@elnuevoherald.com

Con incredulidad e indignación fue recibida la noticia de que el
gobierno cubano permitió la contratación masiva de obreros de la
construcción indios por una compañía francesa encargada de la
construcción de un hotel en La Habana, mientras los expertos culpan a la
prohibición de contratar directamente a los empleados cubanos.

La agencia Reuters fotografió a algunos de los 200 trabajadores de la
construcción indios que el grupo francés Bouygues ha contratado para la
reparación de la icónica Manzana de Gómez, un edificio en el Parque
Central que fue el primer centro comercial de su tipo en la capital
cubana y que será convertido en un hotel de lujo de la empresa suiza
Kempinski Hotels. Por la parte cubana, el conglomerado militar GAESA
está al frente de la obra.

“Se está empleando en Cuba a trabajadores traídos desde muy lejos, a los
que se les pagan buenos salarios, mientras que existen cientos de miles
de trabajadores cubanos tratando de inventarse la vida, sin empleos
adecuadamente remunerados, a los que no queda otra opción para mejorar
sus condiciones de vida y las de su familia que irse de Cuba como
puedan, arriesgando todo”, escribió el ex diplomático y activista cubano
Pedro Campos.

El sitio digital Diario de Cuba publicó un editorial en el que condena
esta práctica.

“A lo largo de siglos, la economía cubana recurrió a la importación de
mano de obra. En la mayoría de los casos, a los inmigrantes les tocó
trabajar por sueldos inferiores a los de sus homólogos cubanos o
cumplieron tareas para las cuales resultaba difícil encontrar gente
local dispuesta. Pero nunca fueron importados trabajadores con el fin de
garantizar que los cubanos no se beneficiaran de mejores condiciones
contractuales. Nunca hasta ahora, bajo los cambios económicos que
impulsan Raúl Castro y sus empresas militares”.

Algunos expertos señalan que este caso sienta un precedente en la
actuación del Estado cubano, que en otras ocasiones no ha permitido
contrataciones masivas de empleados extranjeros. Según Richard Feinberg,
experto de Brookings Institution y profesor de la de
California en San Diego, durante las conversaciones sobre la
construcción de un complejo petroquímico en Cienfuegos con participación
de y , el gobierno cubano objetó la petición de de
contratar a sus nacionales para ejecutar la obras.

Pero de acuerdo con una fuente conocedora del tema, la compañía francesa
también habría llevado a sus propios trabajadores a Cayo Santamaría,
donde Bouygues Bâtiment International, la empresa constructora del
grupo, concluyó tres hoteles. De hecho la empresa ha tenido una larga
presencia en Cuba. Desde 1998 y hasta el 2012, había construido 17
hoteles de en la isla, según información de la propia compañía.

Esas estrechas relaciones con el Ministerio del y el mayor grupo
hotelero de la isla, Gaviota S.A—controlado por los militares cubanos—,
llevan a Feinberg a especular sobre un posible caso de favoritismo con
el grupo francés, que podría evitarse si Cuba instituyera “un sistema
más transparente de licitación de contratos”. Debido a la alta demanda
en el sector privado, para la construcción de paladares y reparaciones
de casas de alquiler, Feinberg cree que ha habido un drenaje de
trabajadores estatales hacia ese sector lo que podría explicar la
contratación de extranjeros.

Pero otros expertos destacan que el problema central en este caso es la
denostada práctica del gobierno cubano de prohibir la contratación
directa de cubanos por empresas extranjeras.

Actualmente existen 13 agencias empleadoras estatales que funcionan como
intermediarias entre la empresa extranjera y el trabajador cubano. “La
idea es que cada ministerio mantiene expedientes de sus mejores
trabajadores para que estén disponibles rápidamente cuando van a
buscarlos las empresas extranjeras”, explica Emilio Morales, director de
The Havana Consulting Group & Tech.

Según fuentes citadas por Reuters, los trabajadores indios reciben 1,500
euros como salario mensual. En comparación, un obrero de la construcción
contratado a través de la agencia empleadora recibiría un salario en
pesos cubanos de 500 o 600 pesos cubanos (entre $25 y $30).

El sistema es una receta perfecta para la desmotivación de los
trabajadores cubanos, coinciden los expertos.

“El obstáculo son las empresas contratadoras. Ningún inversionista
extranjero va a arriesgar su inversión y contratar a un obrero que no va
a rendir”, opina Morales.

El economista cubano Omar Everleny Pérez, está de acuerdo.

“Si no hay indios trabajando en la Manzana de Gómez, nunca se va a
terminar. Por errores que se cometen en Cuba al tener la agencia
empleadora, nadie va a trabajar 16 horas si le siguen pagando lo que que
le pagan al constructor cubano. Por lo tanto, la empresa extranjera,
para garantizar calidad y tiempo, ha tenido que buscar variables
extranjeras”, comentó el economista, quien fue expulsado del Centro de
Estudios de la Economía Cubana, de la Universidad de La Habana.

Anteriormente, Diario de Cuba reportó que había retrasos visibles en la
obra y que los trabajadores cubanos contratados para su ejecución
recibían 500 pesos de salario además de un “estímulo” que podía alcanzar
los 80 CUC, pero que en muchos casos no habían recibido. El sitio
digital también informó acerca de reclutas del servicio militar
obligatorio en Cuba empleados como obreros por la empresa constructora
Unión de Construcciones Militares.

Pero la apariencia de que Cuba es un país de mano de obra barata para
las compañías extranjeras no es del todo cierta. Aunque el trabajador
solo recibe un porcentaje mínimo, la agencia empleadora impone un alto
impuesto sobre la fuerza de trabajo, lo que resta competitividad a la
isla, en relación a otros mercados del área como República Dominicana,
explica Feinberg en su libro Open for Business: Building the New Cuba
. Ello ha generado un doble sistema de pago, por el cual las
empresas extranjeras muchas veces pagan compensaciones adicionales a sus
empleados cubanos, lo que en casos de empresarios acusados de
corrupción, como el canadiense Cy Tokmakjian, ha sido utilizado por el
gobierno cubano como un agravante.

En el caso de la Zona Especial de Desarrollo del Mariel, los términos
son un poco más favorables para los cubanos, comenta Pérez, pues la
agencia empleadora se queda con el 20 por ciento de lo que la empresa
extranjera paga por el empleado.

Hasta el momento, las regulaciones cubanas limitaban la contratación de
personal extranjero a algunos cargos administrativos y de dirección en
las empresas creadas con capital mixto o extranjero. La nueva Ley de
Inversión Extranjera aprobada en el 2014 establece que sólo podrían
contratarse de manera temporal “cargos de dirección superior o algunos
puestos de trabajo de carácter técnico”. Los obreros indios descritos
como electricistas, carpinteros, plomeros y albañiles difícilmente se
ajustan a esa definición. La ley, no obstante, incluye una cláusula que
permite a las empresas mixtas o extranjeras la contratación directa de
los trabajadores, de manera excepcional. Otra, aún más vaga, autoriza el
establecimiento “a modo de excepción” de “regulaciones laborales
especiales”, sin aclarar más detalles.

Fuentes diplomáticas de varios países europeos y asiáticos han comentado
al Nuevo Herald que las restricciones a la contratación directa de los
empleados es un factor de peso que inhibe a inversores de esos países
para hacer negocios con Cuba. Por su parte, el gobierno de Estados
Unidos ha solicitado repetidamente al gobierno cubano que elimine las
restricciones vigentes para la contratación libre de los empleados. La
primera cadena hotelera estadounidense que ha invertido en Cuba,
Starwood, se ha comprometido a “promover el talento local” y crear
oportunidades de empleo, según un comunicado.

Desde que fueron fotografiados por Reuters, se han extremado las medidas
para impedir el acceso a los trabajadores indios, que son trasladados en
ómnibus desde su alojamiento al este de la capital hasta el sitio de la
construcción. El grupo Bouygues no respondió a una petición de
comentario para esta historia. Según un comunicado de prensa, Bouygues
Bâtiment International “recluta 100 por ciento localmente” en Cuba y ha
construido una para entrenar a los trabajadores a pie de obra.
“Más de 150 empleados han sido entrenados allí durante los últimos cinco
años”, agrega el documento.

Nora Gámez Torres: @ngameztorres

Source: Obreros indios construyen hotel en Cuba | El Nuevo Herald –
www.elnuevoherald.com/noticias/estados-unidos/article92851407.html

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