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La trampa del Odiseo
[28-11-2014 06:51:28]
Vladimir Tur Valladares

(www.miscelaneasdecuba.net).- Cuenta Omero en su poema épico “La
Odisea”, que luego de un lustro de asedio a la que se tenía por
inexpugnable ciudad de Troya, las huestes griegas se comenzaron a
desmoralizar y reclamar a sus comandantes el regreso al hogar. Sólo el
genio de Odiseo, el más prudente de sus varones, pudo salvar a los
invasores del bochorno, con aquello del caballo de Troya.
Lo que pasó ya lo conocen. El caballo fue colocado frente a las murallas
de la ciudad e ingenuamente introducido por los sitiados, quienes en la
noche fueron emboscados y derrotados por los ocupantes de de la trampa.
Desde entonces el mítico caballo es tenido como el símbolo del mal
enmascarado al que inconscientemente se ha dejado entrar dentro del
espacio protegido, que agazapado espera el momento oportuno para atacar.

De alguna forma mientras reflexionaba sobre la obra, creí descubrir un
paralelismo entre la ciudad de la leyenda griega y la realidad que
afronta el régimen cubano; entre el caballo de Troya y los avances
tecnológicos de nuestros días, particularmente aquellos relacionados con
las comunicaciones. Los videos, los DVD, las antenas satelitales, la
, los teléfonos celulares, los ordenadores, todos ellos son sin
lugar a dudas verdaderos caballos de Troya.

La inexpugnabilidad del régimen está siendo puesta a prueba en estos
momentos como en su tiempo lo estuvo Troya y las posibilidades de
sobrevivir al cerco son casi nulas. Esto se debe a que sus dominios han
sido penetrados por el enemigo ideológico y en eso mucho han tenido que
ver los enunciados caballos.

Desde que el señor Castro pronunciara en uno de sus kilométricos
discursos allá por la década de los ochenta, que los videocaseteras eran
un veneno ideológico, muchas aguas han caído, al igual que muchas
cabezas. Sin a pesar de las orientaciones dadas por “el jefe”,
el avance tecnológico no se detuvo, ni los guardianes de la pureza
ideológica pudieron evitar que estos medios invadieran la isla.

Muchas leyes y decretos se emitieron y se emiten, pero lo prohibido
tienta, más cuando se trata de entretenimiento e información.Fue así que
por diferentes canales y utilizando los artilugios más ocurrentes, las
personas se fueron armando de disímiles medios con los que contrarrestar
la aburrida programación que emiten las televisoras gubernamentales y
burlar de paso la recia censura que el régimen impone a los ciudadanos.
Por primera vez en la era comunista muchos veríamos películas de
Superman, prohibidas por considerarlas símbolos del imperialismo,
conoceríamos como era la vida de nuestros familiares en el extranjero o
simplemente la pasaríamos de rechupete con algún programa comercial.

Pero de todos estos juguetes los que han resultado más nocivos para la
dictadura han sido el internet y las computadoras personales. La primera
por ser la avenida por donde transita todo el acontecer mundial, la
segunda por su capacidad de almacenar y sobre todo, de reproducir en
forma económica, rápida y segura toda la información que queramos. Tan
letales han resultado que los cubanos hemos formado especies de clubes
informáticos por medios de los cuales lo que resulta novedoso,
importante, trascendental es pasado de mano en mano, copiado, compartido
o regalado y de esta forma, memoria flash de por medio, una parte
importante de la población, empieza a tener acceso a información sin
filtrar.

Gracias a ello vimos la caída de Castro en Santa Clara, conocimos del
exilio de Carlos Otero, hemos contemplado desfilar a las
y el video que recoge el noqueado que le dieron los jóvenes informáticos
de la UCI al ex presidente del llamado parlamento cubano, Ricardo
Alarcón de Quezada.

No sé qué Odiseo creó esos modernos caballos de Troya, quizás ni
siquiera debieran importarnos, porque lo trascendente es el papel que
están jugando, y lo más importante, que pésele a quien le pese, entraron
a nuestros hogares y aquí se van a quedar.

Source: La trampa del Odiseo – Misceláneas de Cuba –

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